NEGOCIOS Flexibilidad y reconversión, tendencia en el mercado de oficinas

En este contexto, los desarrolladores se han visto obligados a implementar ciertas estrategias para contrarrestar los efectos negativos de la crisis.

Una de ellas es la flexibilidad, un término que ha sido muy recurrente en el sector durante los últimos meses y que puede ser aplicado en distintos aspectos. En primer lugar, en la renegociación de contratos, en los que el arrendador ahora brinda mejores precios de renta, arrendamiento a corto plazo, posibilidad de término anticipado y concesiones en meses de gracia.

Asimismo, demuestran ser más proactivos en el preacondicionamiento de las instalaciones, entregando espacios adaptados con alfombrado, plafón, aire acondicionado, entre otros. Con el objetivo de aligerar la inversión del inquilino y hacer más atractivos los espacios.

Desde luego, la tecnología juega un papel importante en este sentido. Con la situación sanitaria actual, son importantes los sistemas de inyección de aire limpio, detección de CO2 y limpieza profunda. Lo que lleva a otra de las tendencias que se aceleraron en el mercado: la Certificación LEED.


“El reto del sector será lograr un regreso gradual a los espacios de trabajo con adopción de esquemas de trabajo remoto y colaborativo. Así como la reconfiguración de las oficinas para atender las nuevas necesidades, esquemas de operación y protocolos de salud y seguridad. Desde el punto de vista de los propietarios, el desafío está en crear esquemas creativos que permitan mantener productivos los inmuebles durante periodos de baja demanda como los que vivimos”, expuso Luis Enrique Méndez Ramírez, director de la división de Oficinas.

Reconversión de espacios

En esta nueva dinámica, también surge la reconversión, una táctica de cambio en el uso de los espacios de oficina a hospitales, hoteles, habitacional, comercial, entre otros; que se ha dado sobre todo en edificios clase B. Algo que ha sido respaldado por el Gobierno de la CDMX, quien a principios de agosto pasado, emitió un acuerdo para facilitar este movimiento dentro de su programa de reactivación económica.


Sin embargo, Sergio Reséndez indicó que las decisiones de reconversión deben atender más a un tema de demanda, que únicamente a una necesidad de salir de la crisis: “Finalmente es un análisis de negocio que los desarrolladores tienen que hacer, no para el corto, sino en el largo plazo. Hay que considerar cuál va a ser el panorama para los próximos cinco años o siete años, que es lo que esperamos que va a tardar la recuperación del sector”, dijo.

“Como asesores inmobiliarios, más que nunca se requiere tener actitud proactiva con las empresas para ayudarles a tomar decisiones de cuándo y cómo regresar a sus espacios, en tanto que en la parte de asesoría a los propietarios, se requiere apoyarlos con esquemas de promoción creativos y novedosos, adaptados a la realidad y situación de cada inmueble”, concluyó Luis Enrique Méndez Ramírez.



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